miércoles, 18 de mayo de 2016

Feria del libro Tijuana. Una experiencia.

Les diré la verdad, no quería ir a la feria del libro.
Es la primera desde hace años en que no hay un ápice de mi participación en ella. Algunas veces me tocaba ser promotora de lectura, otras cuenta cuentos, otras presentadora de algún espacio y hoy no metí ni el meñique. Me pidieron presentar a un autor-ilustrador que admiro mucho pero el horario me era desfavorable y la oportunidad se perdió.
Aparte las intrigas pre feriales entre CECUT, IMAC y los libreros le quitaron el encanto que dota la anticipación, haciendo que se transformara para mí de una celebración por la lectura y el libro, a una riña entre comadres.
       Fui entonces sintiéndome algo así como el fantasma de la ópera o palpándome la letras NP en escarlata vivo sobre mi pecho (NP de "no participa") con dedos apuntándome desde lejos ¡Miren, miren, ahí va la Ene Pe ¡La Ene Pe!
       Pero no puedes separar a un lector de una fiesta de libros. Y a pesar de que tengo un montón de libros que compré en la feria del año pasado y aun no he leído, me aventuré a entrar por otra ronda de lecturas. Fui entonces no como cuenta cuentos o promotora, sino como lectora y derecho habiente de la palabra escrita.
       Recibí con mucha gratitud los saludos de expositores y amigos lectores que me hicieron sentir bien recibida y presente. Personas que miras una vez al año y te saludan con gusto indica que has dejado una marca positiva en el espacio. Estoy segura que próximo año repetiremos el saludo y el gusto de vernos será doble.
Compré 3 libros para sortearlos en el programa de Los 16 del 2016 y uno que otro para mi propia colección.
Me salí contenta de haber asistido. Percibo que aun con sus altibajos sigue siendo la mejor fiesta de la lectura que se puede ofrecer en Tijuana en este momento. Citando al profesor Pangloss "Es el mejor de todos los mundos posibles".

Habiendo dicho esto, cabe recordar que al profesor Pangloss no le fue muy bien que digamos (Candide, buenísima comedia de Voltaire). Así que me atreveré a hacer algunos comentarios sobre lo observado en mi visita:

Ventajas:
- Hay una enorme variedad culinaria y de vendimia de objetos varios. Cambiaron la ubicación de los puestos de alimentos frente al escenario principal frente al Cubo. El año pasado se tenía que rodear hasta la entrada de la Bola y los puestos de comida para llegar a los libros, siendo que eran la atracción principal. Creo que la distribución de los puestos mejoró pues hay más accesos.
- Sala Federico Campbell es un excelente lugar para tener conferencias en grande. Vi que la visita de Benito Taibo, como siempre, estaba bastante llena. Malo cuando la temática de la conferencia no es muy atractiva y el poco público se ve aun más pequeño entre tanta silla vacía.
- Gran mejora en la calidad y oferta de libro álbum y obra literaria infantil y juvenil.
- Vi locales de pequeñas editoriales independientes. Es un gusto ver la presencia de estos espacios que seguramente hacen todo un esfuerzo de producción y de búsqueda de recursos previo a su presencia en la feria.

Desventajas:
Los libros están algo costosos. Buscaba un ejemplar de  Ensayo sobre la ceguera de Saramago y me la encontré a 280 pesos nuevo bajo la carpa. Después la vi en un puesto de libros usados frente a la Bola y estaba en 150. Aun así creo que el precio estaba elevado. Supongo los gastos del local, el transporte de los libros y el pago de salario por la semana va incluido en el libro.      
Tip: En Amazon Kindle esta a 69 pesos.
- Lo sé, es principalmente una oportunidad para que librerías locales vendan libros. Pero Librería Gandhi y Librería Cristal también forman parte de la historia y oferta lectora de Tijuana. ¿Qué tal un espacio?
- Foro Luna ocupa mayor publicidad. Hay presentaciones geniales en este bello espacio y pocos asisten porque no saben en dónde se encuentra. Pena ajena al ver que en una presentación la mayor parte del poco público eran miembros del staff a los que seguramente habían mandado. Supongo es un espacio de mayor utilidad con grupos escolares.
- No sé cuantos libros se roben durante el evento, asumo que muchos porque entré a dos locales en que la mirada que el empleado dirigió hacia mi mientras ojeaba el libro fue tan acusadora que me hizo desistir de comprar el libro.
- Hizo falta la máquina de escribir de Primavera de libros.

Propuesta: 
- ¿Qué tal una carpa de autógrafos? Espacio donde distintos autores puedan sentarse y firmar su obra.
- Son otros tiempos. ¿Qué tal un panel de Booktubers?

       Por último me temo que cerraré con un comentario algo penoso y lamentable. Un compañero de trabajo, docente de colegio y catedrático universitario visitó la feria y por equis o ye se sentó con su teléfono celular para ver alguna información. Comenta que los participantes del programa ambulante Pregoneros de la palabra se acercaron a él, lo acorralaron y a viva voz y apuntándolo literalmente con el dedo lo llamaron ignorante por leer sobre la pantalla. Afortunadamente el maestro se defendió recitando fragmentos de la poesía de Sor Juana Inés De la Cruz, poetisa a quien se dedicaba la presente edición de la feria y lo dejaron en paz, aunque no se disculparon.
Creo sumamente lamentable que se le haya atacado de esta manera y sin causa alguna porque:
1. El hecho de ir a la Feria del Libro indica que no ignora el valor de la palabra.
2. Estar en la Feria implica que es un posible lector que quiere mejorar sus hábitos lectores. ¿Será benéfico señalarlo pública y negativamente como ignorante en un espacio que se supone te invita a leer?
3. Leer en pantalla también es lectura.
4. Ignorante es aquella persona que no tiene instrucción o conocimiento (definición de Larousse) y no me parece que en los pocos segundos que se le vio leyendo en pantalla se haya podido determinar la información que leía o los niveles de conocimiento que poseía.
5. Saber leer o declamar un texto es una habilidad valiosa y bella. Mas no te hace superior a otros, mucho menos juez de otros.
       Luis Ángel Silva ha hecho un trabajo ejemplar con la actividad de Pregoneros de la palabra, lo felicito por su dedicación y esfuerzo por sacar a las palabras del libro y obsequiárselas al público. Pero cabe decir que el domingo que fui espectadora de una lectura pública percibí que entre excelentes pregoneros había una cuyo lenguaje corporal y expresiones verbales alejaba al público más que acercarlo. Platicando con el compañero acosado percibimos que es la misma persona.

Y bien, guardo la voz un año más pero espero escuchar sus comentarios. La feria concluye este domingo 22 de mayo. Espero se den la oportunidad de visitarla pues, sea lo que sea "Es el mejor de todos los mundos posibles".

martes, 26 de abril de 2016

Elena Poniatowska en la feria del libro de Tijuana 2001

Se acerca la Feria del Libro de Tijuana 2016 y me he encontrado entre mi baúl de recuerdos este tesoro del pasado. Se trata de la visita que hizo la escritora mexicana Elena Poniatowska a la inauguración de la Feria del libro de Tijuana en el año 2001 cuando aun se realizaba sobre la Avenida Revolución, frente al antiguo Jai Alai. 
Se mueve mucho porque me encontraba parada en el pasillo y la gente pasaba. No obstante el audio es muy bueno. Espero sea de su agrado y beneficio.

viernes, 12 de febrero de 2016

¡Un libro de película o una película de libro!

La costumbre es que vamos al cine y vemos infinidad de películas que previamente fueron un libro y se desata una gran polémica.

       Recientemente un amigo se sorprendió al saber que la película Orgullo Prejuicio y Zombis no solo fue previamente un libro, sino que el libro de Orgullo Prejuicio y Zombis fue previamente un libro llamado Orgullo y Prejuicio ¡donde curiosamente no deambulaba ningún zombi! Yo me sorprendí por otra cosa, pero no me atreví a mostrárselo.

       Los que vamos al cine y vemos una obra que previamente habíamos leído, generalmente salimos con un mal sabor de boca porque la película jamás logra incorporar en hora y media todos esos momentos que nosotros leímos con tanto interés por casi una semana. La lista de quejas es larga, sírvete marcar la que has dicho alguna vez:

a. Este personaje no sale en el libro.
b. Aquel personaje se muere (no se muere) en el libro.
c. Éste otro no dijo esto en el libro.
d. El de allá no era así... en el libro.
e. Se saltaron el capítulo cuando el personaje va a casa, al bosque, a la nave de...
f. Eso no pasa en el libro.
g. ¡No se parece para nada al libro!
h. etc.

       Es difícil leer y ver la película sin intentar hacer una comparación, supongo que la memoria reacciona porque entabla esta batalla entre lo asimilado previamente y lo nuevo que quiere usurpar el lugar de los viejos recuerdos. Es mucho más difícil cuando lo leído generó una conexión afectiva y profunda. El arrebato de esos recuerdos para ceder a un producto procesado, consumista que principalmente apela al contexto cultural del país que creó la película es doloroso y algunas veces nos genera hasta pena ajena. Pensemos en Baloo y Mowgli bailando jazz, o en Harry y Hermione abrazados desnudos frente al pobre Ron. (queja f)

       Poco a poco pero aun con renuencia cedemos y buscamos una tregua entre la palabra y la imagen, logrando que Igor con cara de Daniel Radcliffe le haga compañía a Frankenstein en su construcción del Moderno Prometeo. Aunque todos los lectores sabemos que... (queja a.).

       Nos guste o no, es totalmente válido hacer adaptaciones fílmicas de los libros y viceversa. Recuerdo que cuando los derechos a Harry Potter fueron comprados para su transición a la gran pantalla, hubo un gran revuelo de cartas escritas a la autora pidiéndole no permitir tal atropello y no lacerar el imaginario de su creación sobre una vil pantalla pública. Afortunadamente las películas motivaron a toda una nueva generación a leer los libros y a pasarse después a lecturas más complejas. Las obras de Roald Dahl han pasado por lo mismo e igual los libros de Tolkien han encontrado nuevos lectores, incluyéndome a mí, gracias a que vieron a Ian McKellen gritar You shall not pass! Cosa que... (queja c). Gabriel García Márquez dejó explícitas ordenes antes de morir de no hacer una adaptación fílmica de Cien años de soledad (aquí la nota) y afortunadamente hasta el momento la tregua sigue en pie. Supongo también porque la historia es un sorprendente enredo genealógico y (para hacerle justicia) sería una película con mínimo dos intermedios en la sala para descansar las neuronas y sentaderas. O bien porque no se lograría la atmósfera que el autor logró forjar con palabras y no logra ser lo esperado entre el público. Recordemos a El coronel no tiene quien le escriba en donde aparece Selma Hayek y... (queja a). 

Recientemente decidí darle un giro a la fórmula y empecé a leer la novelización de los 6 episodios de Star Wars. Decidí por igual no ver la película del séptimo episodio y también optar por el formato en libro.

       Sí, lo sé, no es lo mismo, son otros códigos, otro tipo de lenguaje que igual apela a las emociones y los sentidos pero de una manera más sutil y controlable. No escucharé la música triunfal que acompaña el pergamino al inicio, ni el choque eléctrico de los sables de luz en las batallas, ni la voz chillona (afortunadamente) de Jar Jar Binks en el primer episodio. En mi libro por ejemplo Jar Jar tiene la voz de Barry White, y Tatooine asemeja los inicios de la calle Revolución en Tijuana y lo disfruto a mi tiempo y en mis espacios. No es un acto de rebeldía, sino un acto de acuñación del imaginario colectivo con el mío con el objetivo de vincular nuevos puntos de vista a viejas historias. Y aparte que lo disfruto bastante y eso es lo que cuenta.

       Recordemos también que toda película, aun si no fue un libro publicado sí fue previamente un texto en forma de guion fílmico muy semejante al texto dramático que el actor, productor, director y afines leyeron para darle vida a los personajes, el argumento y los espacios. Hace unos días salió la noticia de que el octavo libro de Harry Potter (¡Caramba cuantas veces se ha colado este chico en mi nota!) saldría el 31 de julio. Pero no es una novela la que saldrá, sino el guion de una producción teatral. Aun así el mundo se ha emocionado y ya quisiera ir a mitad del año para leerlo.

       Tenemos la gran fortuna de navegar en muchos mares de comprensión. Leemos con las manos, con los ojos, con la nariz, con todo el cuerpo se genera un acto comunicativo y una comprensión objetiva o subjetiva de lo expresado. Sea entonces película de un libro o libro de una película u obra de teatro sacada de un cuento o poema, démonos la oportunidad de apreciarlo por lo que es. ¡Qué importa si Elizabeth saca su catana y le corta la cabeza a un zombi frente al señor Darcy! (Queja f) ¿Acaso no es genial tener opciones y oportunidades de disfrutar o criticar con nuestros amigos las absurdidades o genialidades de algo imaginario? ¡Es genial!

LA PERSONIFICACIÓN DEL INMIGRANTE MEXICANO EN LA LITERATURA INFANTIL MEXICANA Y MÉXICO-AMERICANA

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